el problema
Todo empezó con mi abuelito y su librería. Llevaba las ventas, el stock y la caja a mano, y cuando le pagaban por QR solo podía confiar en la captura que le mostraba el cliente. Así que le hice un sistema.
Lo programé a mano, durante dos meses. Llegué a tener más o menos la mitad de la web: funcionaba para él, pero no estaba listo para otros negocios.
qué construí
Hoy Máximo es un sistema de ventas completo, en la compu y en el celular:
- Punto de venta para cobrar en segundos.
- Inventario por almacén que se descuenta solo con cada venta.
- Códigos de barras que lee la cámara del celular.
- Caja por turno con arqueo al cerrar.
- Varias sucursales y usuarios con permisos.
- Cobro con QR integrado con Banco Económico: la venta se registra recién cuando el banco confirma el pago. Sin capturas falsas.
El nombre viene de Máximo, mi perro, el mismo que gira en la portada de esta web. Máximo es parte de Alydel.
cómo funciona
El salto vino cuando dejé de programar solo y empecé a orquestar un equipo de agentes de IA, cada uno con su rol:
- Agente product manager: ordena qué construir y en qué orden.
- Agente desarrollador: escribe el código de la web y del backend.
- Agente DevOps: despliegues, servidores y base de datos.
- Agente de app móvil: compila la app y se encarga de todo lo de Google Play y App Store.
- Agente desarrollador web: hizo la landing, maximo.work.
Todos mis agentes funcionan con Claude, pero el que lleva el proyecto adelante soy yo: como desarrollador y con criterio, decido la arquitectura, reviso cada cambio y defino qué necesita un negocio de verdad, qué se ve bien y qué está listo para salir. Los agentes multiplican mi trabajo; la dirección la pongo yo.
La web es Next.js, el backend NestJS con PostgreSQL y Prisma. Como la web usaba los componentes de shadcn/ui, le pedí a Claude que hiciera la app en Flutter con esos mismos componentes, con algunas variaciones para el celular. Así la app y la web se sienten como un solo producto.
cómo salió
Lo que me llevó dos meses a mano para llegar a la mitad, con mis agentes lo terminé en una semana. Y la app móvil la construí en una tarde.
Logré la integración con Banco Económico para cobrar con QR, y hoy Máximo atiende a cada vez más negocios en Bolivia: cafeterías, restaurantes, ferreterías y tiendas que venden y cobran todos los días con él.
qué aprendí
La IA no reemplazó mi trabajo: lo multiplicó. El código ya no es el cuello de botella; lo que marca la diferencia es saber qué construir, dividir el trabajo en roles claros y revisar con criterio lo que hace cada agente.
la historia detrásMáximo: más que un logo, una historia




